Invertir en petróleo ofrece varias posibilidades: contratos de futuros, derivados como CFDs, acciones de petroleras o ETFs/fondos especializados. Aunque ya no es una apuesta clara por el crecimiento económico a largo plazo, el petróleo sigue siendo un valor refugio ante tensiones geopolíticas. Es vital comprender bien cada producto, sus costes, la volatilidad del mercado y los riesgos regulatorios o ambientales.