Depósitos a plazo fijo: qué son y cómo elegir uno
Un depósito a plazo fijo es un producto bancario en el que entregas una cantidad al banco durante un tiempo concreto y, al terminar, recuperas el dinero con los intereses pactados. Su atractivo es la previsibilidad: sabes desde el primer día cuánto vas a ganar. Su límite es la rigidez: no puedes usar ese dinero libremente hasta el vencimiento. Aquí tienes cómo funciona y cómo elegir bien.
Cómo funciona un depósito
Eliges el importe y el plazo (por ejemplo, 6, 12 o 24 meses). El banco te fija un interés, que se expresa como TAE, y que no cambia mientras dure el depósito. Algunos pagan los intereses al final y otros de forma periódica, por ejemplo cada mes o cada año.

Cuánto puedes ganar
La fórmula básica es sencilla: importe × interés × tiempo. Con 10.000 euros durante un año a una TAE del 3 %, ganarías 300 euros brutos. Después hay que descontar los impuestos. Cuanto más largo sea el plazo, más suele pagar el banco, pero también más tiempo tienes el dinero inmovilizado.
Qué pasa si necesitas el dinero antes
Mucho depende del contrato. Algunos depósitos permiten cancelar con una penalización, que puede ser perder parte o todos los intereses. Otros no permiten la cancelación anticipada. Lee esa cláusula antes de firmar: es la que más sorprende después.
Depósito o cuenta remunerada
La diferencia está en la liquidez. En una cuenta remunerada puedes mover el dinero cuando quieras, pero el interés puede cambiar. En un depósito renuncias a esa libertad a cambio de un interés fijo. Por eso el fondo de emergencia suele ir en una cuenta, y el ahorro que no vas a tocar, en un depósito. Si aún no has fijado cuánto reservar, empieza por crear tu fondo de emergencia.
Cómo elegir uno
- Calcula cuánto dinero puedes dejar sin necesitarlo hasta el vencimiento.
- Compara la TAE de varios bancos para el mismo plazo.
- Comprueba si hay comisiones y cómo se pagan los intereses.
- Lee las condiciones de cancelación anticipada.
- Mira si se renueva automáticamente y a qué interés.
La escalera de depósitos
Si no quieres atar todo tu dinero a un único plazo, puedes repartirlo en varios depósitos que venzan en fechas distintas: uno a seis meses, otro a doce y otro a dieciocho. Así tienes dinero libre cada cierto tiempo y puedes renovar a los tipos del momento.
Seguridad e impuestos
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad. Los intereses tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro del IRPF, con tipos progresivos que empiezan en el 19 %, y el banco suele retener una parte al pagarlos. Los tramos vigentes están en la web de la Agencia Tributaria.
Alternativas
Las Letras del Tesoro y otros productos de renta fija a corto plazo tienen un funcionamiento parecido, con distinto riesgo y fiscalidad. Si quieres ir un paso más allá, revisa los consejos de finanzas personales para ahorrar.
Preguntas frecuentes
¿Se renueva solo el depósito?
En muchos contratos sí. Anota la fecha de vencimiento y revisa si la renovación se hace al mismo interés o a otro más bajo.
¿Qué plazo me conviene?
El que te permita no tocar el dinero. Un plazo largo con mejor interés no compensa si luego tienes que cancelar con penalización.
¿Puedo perder el dinero?
Dentro de los límites de la garantía de depósitos, no. El riesgo es que la inflación supere el interés que te pagan.